Hoy visitamos Kerikeri Lodge y Puketi Forest acompañados por Rod Brown, miembro de Forest and Bird. Nos enseñó todas las actividades que el departamento norte de Forest and Bird, junto con otras organizaciones, llevan a cabo en la zona. Parece que la colaboración entre los distintos grupos está dando sus frutos, como pudimos apreciar en el Lodge de Kerikeri. La principal actividad del Lodge consiste en la plantación de árboles autóctonos, desde la etapa de siembra y durante un periodo de cuatro años, en un magnífico vivero. Los arbustos y plantas se venden a organizaciones protectoras y los beneficios se utilizan para gestionar reservas naturales en los alrededores de Kerikeri, como el Puketi Forest. Todas las actividades del vivero están perfectamente planificadas y son realizadas por voluntarios. A vanessa y a mí nos pareció una manera perfecta de conservar la flora y fauna de Nueva Zelanda.
Rod Brown nos explicó que Nueva Zelanda se enfrenta a numerosos problemas que afectan a sus bosques, por lo que la labor de Forest and Birds es realmente importante. Por ejemplo, la lucha contra las plagas en el país supone controlar a especies depredadoras que han sido introducidas recientemente y que se han alimentado de las especies locales más vulnerables. Ratas, gatos y zarigüeyas representan una seria amenaza para las aves autóctonas. Por ejemplo, se calcula que el número de estas últimas ha aumentado hasta 3 ó 4 millones en todo el país.
Las técnicas agrícolas constituyen una de las actividades más peligrosas para el hábitat natural de muchas de las especies neozelandesas. El uso excesivo de abonos y pesticidas daña gravemente el entorno natural, por lo que se ha puesto en marcha un programa para fomentar una reducción de estos productos químicos y que será beneficiosa, tanto para el medio ambiente como para la industria agrícola. Se está concienciando a los ganaderos para que no se deshagan de los residuos orgánicos del ganado simplemente echándolos al río, ya que están contaminando el agua. Fonterra, la mayor empresa de productos lácteos de Nueva Zelanda, ha concedido un plazo límite a agricultores y ganaderos para que cumplan con la nueva normativa medioambiental. Un indicador de la creciente conciencia a favor de una agricultura más respetuosa con el medio ambiente es el número de pancartas con mensajes positivos sobre el futuro, sobre los beneficios para todos a largo plazo, y para el fomento de una imagen nacional como país proveedor de productos de la mejor calidad.
A nivel personal, nuestra visita a Puketi Forest fue como volver a nacer. Entrar a este bosque majestuoso, desconocido para la mayoría de turistas extranjeros, es como llegar a un mundo nuevo. En Europa, nuestros bosques consisten en dos (algunas veces, tres) niveles de plantas, mientras que el bosque tropical de Puketi cuenta con cinco niveles. Las especies más majestuosas las constituyen los llamados árboles emergentes, como el Kauri, un árbol colosal que se remonta a la época del Jurásico. Es imposible explicar lo que se siente al caminar entre estos gigantes, acompañados por otras especies como Ericáceas, parras, helechos y un sinfín de otras plantas. Podríamos pasarnos días explorando una minúscula sección del bosque y jamás nos aburriríamos. Ha sido una experiencia única y esperamos poder animar a más gente a que venga a visitar, disfrutar y conservar esta parte impresionante de nuestro entorno natural.
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