domingo, 29 de noviembre de 2009

De Karangahake a Te Aroha

Salimos esta mañana en medio de una intensa llovizna, pero la carretera no tenía nada de tráfico. Al llegar a Paeroa, la llovizna se convirtió en aguacero y la situación comenzó a tomar mal aspecto. Después de Paeroa abandonamos la carretera principal, nos desviamos por una local y en ese momento paró de llover. La carretera era llana y sin tráfico, con un paisaje espectacular. Las nubes no dejaban ver las cumbres de las montañas Kaimai. La experiencia fue increíble. Mientras pedaleábamos por un amplio valle, las montañas Kaimai aparecían de la nada. Llegamos a Te Aroha, una pequeña y encantadora población con aguas termales y una historia interesante. Había unos cuantos edificios coloniales muy bonitos, pero tuvimos que apresurarnos a llegar al camping antes de que comenzara a llover de nuevo. Hicimos algunas compras y al llegar al camping, decidimos alquilar una cabaña en lugar de una parcela para montar la tienda. Al comenzar la tarde, nos dimos un baño en las aguas termales del lugar, con las montañas de fondo. Una experiencia sensacional después de siete días montados en la bicicleta. Un baño exterior a 40 grados a los pies de las montañas Kaimai. Una cerveza belga me hubiera enviado directamente al cielo. Mañana nos tomamos el día libre.

1 comentario:

  1. QUE BONITO QUE ES TODO ESTO, ME DAIS UN ENVIDIA ENORME.
    ME ALEGRO MUCHO QUE TODO VAYA SOBRE RUEDAS..
    (NUNCA MEJOR DICHO)
    RECUERDOS DE LOS VECINOS
    JORDI, MARTA Y JUAN MARIA PELUS

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