Decidimos quedarnos un dia mas en Russell y nos apuntamos a una excursion en barco que pasea por toda la bahia en busca de delfines, ballenas y orcas. Nos lleva también por algunos sitios emblemáticos de la "Bay of Islands" como el "Hole in the Rock", las multiples islas con historias de la era colonial y lugares sagrados de los Maori. Tenemos especial interés en la isla de Urupukapuka, donde el Departamento de Conservacion de Nueva Zelanda junto con la organización Forest and Bird estan llevando a cabo un proyecto de restauración de los pájaros endémicos de la zona.
Salimos a las 09.00 de Russell y 5 minutos después ya tenemos un grupo de unos 15 delfines con crios al lado del barco. Estan tan cerca que puedes ver como nos miran. Es una experiencia única e inolvidable. El viaje sigue hacia las numerosas islas que estan salpicadas por toda la bahia. El paisaje es impresionante. Las islas son como rocas enormes cubiertas de densa vegetación que emergen de un mar verdiazul. Según el barco sale de la bahia principal, el paisaje se vuelve mas exótico y por todos lados hay islitas rocosas llenas de plantas exóticas y playas de arena blanca que contrastan con un mar de color verde. No hay foto que pueda captar la inmensidad y belleza que nos rodea.
Para llegar al "Hole in the Rock", un pedazo de roca de 300 metros con un agujero impresionante a un lado, salimos a mar abierto durante 20 minutos y a toda pastilla. A la derecha hay unos acantilados de 500 metros de altura y en uno de ellos un faro a 400 metros de altura. Por lo visto, en tiempos anteriores hubo 3 parejas britanicas cuidando del faro y consiguieron formar una familia de 15 hijos...supongo que no hubo otro tipo de diversion aqui...
El "Hole in the Rock" es efectivamente un agujero en la roca y aunque impresiona, sigue siendo lo que es, solamente un agujero en la roca. Es uno de estos sitios que la gente visita para luego poder contarlo. Me acabo de apuntar a esa peña.
La magia del dia vino en forma de una ballena de Bryde de 14 metros con su cría. Es imposible describir con palabras lo que se siente al avistar este animal majestuoso a plena mar. A diferencia de los delfines, las ballenas no se acercan a los barcos y pueden ir a una velocidad de 25 nudos, por lo que nuestro capitan le costó muchísimo quedarse cerca de ellas y son tan difíciles de seguir que nisiquiera pudimos sacar fotos. Tenemos el momento tatuado en nuestro cerebro.
La última parada antes de volver a Russell se hace en la isla de Urupukapuka. La isla está controlada por el Departamento de Conservacion en un intento de re-introducir aves endémicas. La isla es de una belleza prístina y la idea del gobierno neozelandés es convertirla y mantenerla en un lugar seguro para las aves de la zona. En breve haremos un artículo sobre las labores que se llevan a cabo aqui.
De vuelta en Russell nos sentimos mas ricos que nunca. Hemos visto delfines, ballenas, una naturaleza de una belleza salvaje y sobre todo, neozelandeses determinados a mantener este paraje tal como es.
Hay varias compañías que ofrecen la misma excursión pero solamente "Explore NZ" dona un porcentaje a la conservación y además usa biocombustible para sus barcos.
Un dia perfecto!
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