Los europeos, suelen considerar a Nueva Zelanda como uno de lugares más increíbles de la Tierra para visitar. Vanessa y yo decidimos recorrerlo en bicicleta, porque estamos acostumbrados a hacer este tipo de viajes y pensamos que es una gran manera de viajar. Siempre hemos querido cruzar Nueva Zelanda de norte a sur y este reto cambió de dimensión al nacer Ella. Nuestra hija ahora tiene 14 meses y está compartiendo con nosotros esta aventura en su carrito.
Antes de llegar a la tierra de la gran nube blanca ya sabíamos que las carreteras neozelandesas no son particularmente buenas para los ciclistas, Y es que, aparte de Holanda, ¿existe otro país con una red tan amplia de carril-bici? La respuesta debería ser afirmativa, ya que algunos países están construyendo redes similares para los ciclistas. Por ejemplo, tiempo atrás, en California, el gobierno y las comunidades locales fomentaron la construcción de una enorme red de carril-bici, aunque la gran mayoría de gente seguía prefiriendo el automóvil. Muchos se preguntaron entonces, ¿para qué gastar tantos recursos en este tipo de vías? El resultado,10 años después, es una gran mayoría de gente ha comenzado a usar la bicicleta para ir al trabajo y para llevar a sus hijos al colegio, porque es más saludable y menos estresante. Cuando se ponen los medios a disposición de la gente, la respuesta suele ser casi siempre positiva.
Nuestra experiencia ciclista en la primera parte del viaje, de Cape Reinga a Auckland, nos dice que Nueva Zelanda necesita desesperadamente un tipo similar de revolución ciclista. Esto convertiría a las ciudades en lugares mucho más acogedores y seguros. Imaginemos una ciudad en la que nuestros hijos puedan jugar tranquilamente en la calle. Esto es totalmente viable, en realidad, ya existe. En países como Bélgica, Holanda, Dinamarca o Alemania, la mayor parte de la gente joven va al colegio o a la universidad en bicicleta. Muchos jóvenes probablemente piensan que es mucho mejor gastarse el dinero en cerveza que en la compra de un coche. En Bélgica, es muy común ver docenas de bicicletas frente a los pubs, tantas que impiden ver parte de la fachada del edificio. No estoy fomentando la conducción en estado de embriaguez, pero todavía no he leído una noticia sobre ningún ciclista borracho que haya atropellado a un peatón.
Tenemos sentimientos encontrados respecto a nuestra experiencia ciclista en el Norte de Nueva Zelanda. Durante los primeros 70 km parecíamos los únicos en la carretera. Los pocos coches y camiones que encontramos mostraron mucho respeto y nos adelantaron guardando una buena distancia de seguridad. Por otra parte, cuando la visibilidad era casi nula, les indicábamos cuando podían adelantar. Nos cruzamos con muchas sonrisas, de simpáticos conductores que mostraban respeto y nos animaban.
A partir de Awanui, la situación cambió radicalmente. El tráfico aumentó y los conductores, aparte de no guardar la suficiente distancia de seguridad, no reducían la velocidad al adelantarnos. Este comportamiento es muy peligroso y sólo suele verse en países en los que la mayoría de los jóvenes nunca han sido ciclistas. Por otra parte, no vamos a decir que los conductores neozelandeses son los peores del mundo. Cuando no existe una infraestructura para promover este tipo de actividad, la gente no entiende la cultura de dos ruedas. No podemos culpar al conductor de un automóvil por no tener un comportamiento que nadie le ha enseñado. En ningún momento vamos a afirmar que los conductores sean agresivos con los ciclistas de manera intencionada, aunque siempre puede haber alguno, mentalmente desequilibrado, que alegue que la carretera no es para los ciclistas. Este tipo de comentario y comportamiento se asemeja más bien al del régimen que causó millones de muertes en Europa hace unos 50 años. Es preferible no malgastar energías en contrarrestar opiniones extremas de este tipo, sino deberíamos más bien tratar de fomentar la inversión en infraestructuras para los ciclistas, ya que esto resolverá muchos de los actuales problemas.
Llevamos toda nuestra vida utilizando la bicicleta en Bélgica y España, hemos recorrido Francia, España el suroeste de Irlanda e Inglaterra, y podemos asegurar que la situación de Nueva Zelanda no es única. En España, no nos atrevemos a salir a las carreteras principales, ya que es demasiado peligroso, además de existir muchos conductores maniáticos en el país. En Irlanda, un enorme camión nos echó fuera de la carretera. Los portugueses suelen tener el mismo comportamiento que los neozelandeses: te adelantan aún que venga un vehículo en la otra dirección y crean una de las situaciones más peligrosas en las que puede verse un ciclista.
Europa no es ningún paraíso para los ciclistas. Tal vez contemos con una mayor concienciación hacia los practicantes del ciclismo, pero esto es únicamente cierto con respecto a unos pocos países y para nada es el caso de los países mediterráneos.
Una de las mayores diferencias entre Nueva Zelanda y la mayor parte de países europeos es que en el Viejo Continente contamos con una enorme red de carreteras. En Europa, si circulas por una carretera muy transitada, al consultar un mapa podrás encontrar fácilmente una vía alternativa. Esto no suele ser así en Nueva Zelanda. Sólo existen dos carreteras desde Cape Reinga a Auckland, y todas las demás alternativas transcurren de este a oeste. Personalmente, no pensamos que contar con tan pocas carreteras sea algo malo, puesto que evita la urbanización de las zonas naturales, algo que los europeos han perdido casi por completo. Aunque suene como una contradicción, construir carriles-bici en estos lugares no tiene ningún impacto medioambiental.
Tras nuestra experiencia en las carreteras transitadas del Norte tenemos claro que, pase lo que pase, debemos circular por vías más tranquilas. Por ejemplo, la carretera de la costa entre Russell y Helena Bay es muy recomendable como alternativa a la autopista, y aunque es dura para recorrer en bicicleta, las vistas son impresionantes.
Esperamos encontrar mejores carreteras al Sur. Ya os contaremos. Podéis seguir nuestra ruta en el mapa interactivo del sitio web.
Saludos
Algunas fotos de nuestro viaje por el norte:
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