Estamos pasando el fin de semana en Wanaka, descansando y paseando como unos auténticos turistas... y lo estamos aprovechando.
Wanaka es un lugar encantador, situado junto al lago y rodeado de montañas. El ambiente es muy tranquilo, aunque no aburrido. Hay un montón de cosas para hacer durante el día. Los turistas van al montar en monopatín a un parque debidamente habilitado, salen a correr, practican ciclismo, vela o esquí náutico, caminan junto al lago, toman el sol, montan a caballo…
Solo llevamos aquí dos días y ya hemos visto un torneo de monopatinaje, una competición de mountain bike y otra de vela, hemos ido a un cine al aire libre en el parque y a un mercado de artesanos… y a todo esto hemos llegado andando desde el motel. El lugar tiene mucha actividad sin ser demasiado turístico. Nos ha parecido un lugar extraordinario para descansar. Por otra parte, las bicicletas necesitaban una buena limpieza y revisión, así que las llevamos al taller para comprobar que todo estaba en orden. Las pastillas de freno de la bici de Vanessa estaban totalmente gastadas y había que cambiarlas. Su bicicleta también estuvo chirriando durante las últimas tres semanas debido a un desajuste del eje trasero y los mecánicos también lo repararon. Una de las abrazaderas de mi bici se estaba desgastando por el peso del carrito y tuvimos que cambiarla. Un periodo de tres meses en la carretera arrastrando dos carritos es mucho peso para las bicicletas y finalmente hay piezas que deben cambiarse. Con las bicis, piernas y mentes renovadas saldremos mañana hacia las montañas Crowne, una subida de 40 km, pero antes vamos a disfrutar de un domingo relajado y del tiempo cambiante de Wanaka...
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